«Poesía son las alas del alma»: Un ensayo y tres poemas de Niels Hav

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El poeta danés visitó por primera vez a Colombia en el marco del Festival Internacional de Poesía de Medellín 2026. Foto: Christina Bjørkøe
El poeta danés fue uno de los invitados al XXXVI Festival Internacional de Poesía de Medellín, de su obra compartimos un ensayo en el que defiende la humilde presencia de los poemarios en los escaparates de las librerías, y tres poemas que transmiten el tierno pesimismo que caracteriza su mirada del presente.

Parece que Dios ha escogido a unos pocos cientos o, a lo sumo, a un par de miles en cada nación para la compra de poemarios. La poesía es publicada en pequeños tirajes y, los estantes que se ocupan de ella, no ocupan mucho espacio en las librerías. Así sucede en Dinamarca y en la mayoría de países ―incluso en China, con una población de 1.4 billones, es extraño que un poemario se convierta en un bestseller.

Cuando viajas por el mundo y pasas el tiempo en los aeropuertos te confrontas, simplemente, con estos hechos, que son invariables. Siempre hay una librería en los aeropuertos pero, muy frecuentemente, los estantes no tienen nada de poesía, sea lo que sea. En el frente del mostrador hay novelas de misterio y bestsellers actuales con portadas llamativas. Más modestamente ubicados, puedes encontrar una sección de clásicos, ¡pero no poesía! Encuentro ello muy poco ambicioso, pues la poesía tiene dimensiones estéticas que no se pueden encontrar en la prosa. Evoca emociones de manera más directa y centrada en temas que son de importancia para todos.

Recientemente tuve que hacer un trasbordo de avión en Heathrow, y estuve en tránsito allí por unas cuantas horas. Fui a la librería y me enfrenté con un hecho sombrío: no había poesía. ¡Asombroso! El Reino Unido tiene una antigua cultura con una tradición que se enorgullece de su poesía. Los poetas británicos han escrito mucha de la más excepcional y emblemática poesía. ¿No sería lo apropiado para todas las librerías de ese país tener a Blake, Yeats, Pound, Auden, Eliot o Ted Hughes, Sylvia Plath y Seamus Heaney? Con el fin de encontrar una solución al misterio, me acerqué al joven y amable vendedor. “Disculpe”, respondió sin ninguna vergüenza, “la poesía no vende”.

Podrías recibir la misma respuesta en una librería de Copenhague, y somos muy conscientes de ello. Las fuerzas del mercado manejan la vida en nuestro planeta. Sin embargo, el problema es que, si la poesía no se encuentra en una librería, nunca tendrá la oportunidad de demostrar su viabilidad. Si los lectores solo se alimentan de novelas de misterio o de bestsellers, nos volveremos más estúpidos, nuestros cerebros se marchitarán y nuestras almas perderán sus alas. Debería haber poesía en las estanterías de cada librería, ello como un sentido de orgullo profesional y de respeto por sí mismas.

Realmente, no creo que la situación actual entre los libreros muestre una fotografía real de la estima que sienten los lectores por la poesía. La poesía vive, lo hace bien y florece como nunca antes. Sigue sus propios canales para conectarse con los lectores. Los festivales y lecturas reúnen a muchos entusiastas que disfrutan escuchando poesía, quienes comprarían uno o dos poemarios al mismo tiempo. Y eso tiene sentido, porque la poesía se originó en la plaza de los mercados y en el bazar, es ahí en donde los poetas han recitado desde la antigüedad.

Los poetas Võ Thị Như Mai, Ángela García, Niels Hav y Nathalia Nieto, en Medellín (Antioquia), con los versos de Porfirio Barba Jacob a sus pies. Foto: Cortesía Niels Hav

Un error fatal

Es un error fatal de la imaginación humana,

que no podemos empatizar con los desastres de los demás.

Se nos dio este defecto para sobrevivir mentalmente.

no para producir chistes contundentes

sobre la desgracia ajena. El humor es una forma de autodefensa,

pero la ironía está fuera de lugar,

cuando los tanques ruedan y la carne y la sangre

de seres humanos goteando de los árboles.

Algunos argumentan que no se nos permite hablar

de estas cosas sin haber estado allí nosotros mismos.

—sin haber estado con un brazo amputado

o un cerebro destrozado en nuestras manos.

Ya nos regodeamos en el horror y en la pornografía cínica.

La resignación es una opción.

Pero tampoco podemos ignorar el mal del mundo

sólo porque nosotros mismos por un golpe de suerte

hemos acabado en el gueto de los pálidos.

Ahora hay más de ocho mil millones de personas

en el planeta; cada una dotada de una única

individualidad que tiene derecho a ser respetada.

Sólo por el simple conocimiento o constatación física

de nuestra propia piel fina, deberíamos sentirnos ofendidos

por la desgracia ajena. La ironía es una vía de escape imposible,

el día que nos encontremos gritando de dolor en la calle

o en el hospital, y nuestros sistemas internos de defensa

se rompen. Entonces la cosa va en serio.

Traducción de Rodrigo Gonçalves B.


VISA

Espero una explicacion

de Dios y sus abogados:

¿Qué está pasando?

¿Hay algún plan?

Si los ricos roban a los pobres,

lo llaman política y comercio.

Si los pobres resisten,

lo llaman terror y violencia.

Gentes de Europa, China y América,

vuelan al África con bebidas en sus manos.

Los africanos cruzan el Mediterráneo

con el riesgo de perder la vida.

Las personas que nos asisten en el aeropuerto

son llamadas «personal» y «seguridad».

Quienes ayudan a que los pobres participen de la fiesta

son llamados traficantes de personas.

La estrategia de base es inentendible.

Espero una explicación

el día que hagamos fila para las visas

ante Dios y sus abogados.

Traducción de Gerardo Lewin


La felicidad fluye a través del universo

Los muebles se caen a pedazos

la ropa se deshace, los zapatos se tambalean: es abril.

En una noche deliciosa vamos a dar un paseo por los lagos

y estudiamos los capullos de los castaños

mientras hablamos alternativamente de los planes para

el verano y del invierno muerto. ¿A dónde fueron?

Los niños pasan, animando a las bicicletas nuevas,

alegrías que cruzan en un clip.

La pena viene cojeando

como un inválido.

A medida que desciende la oscuridad, saludamos en

silencio a los muertos

de pie en las sombras bajo los castaños

y a lo largo de las fachadas de las casas donde la

oscuridad imperceptiblemente

se arrastra desde los sótanos.

Las hojas muertas del año pasado han volado juntas

debajo de los arbustos, en su recorrido hacia la tierra.

Con confianza nos tomamos de la mano —la felicidad

fluye a través del Universo.

Traducción de Elisabetta Bagli