El Terco Necesario: un galardón caleño que celebra la nobleza de no rendirse

La primera edición de El Terco Necesario reconoció la labor cultural del dramaturgo y director caleño Orlando Cajamarca. Foto: Cortesía El Bando Creativo
En un mundo que rinde culto a lo efímero, el galardón «El Terco Necesario» reivindica en Cali la fidelidad incansable al oficio, la memoria y la transformación social desde las artes.

Hay un tipo de terquedad que no pertenece al capricho ni a la soberbia, sino a la estirpe de la resistencia legítima. Es esa fuerza silenciosa que empuja a un ser humano a sostener una certidumbre contra el viento de las épocas hostiles y la prisa contemporánea. El poder de la cultura como impulso del cambio.  

Para honrar esa persistencia vital, en Cali se realizará la segunda edición de El Terco Necesario, un reconocimiento impulsado por el tejido colectivo de La República de Villa Maga, El Club Los Tercos Necesarios y El Bando Creativo. El galardón nace para consolidar en la mesa pública las trayectorias de quienes han preferido el compromiso hondo y duradero con sus entornos, demostrando que «insistir también puede ser una manera de cuidar la esperanza».

En este miércoles, 24 de junio de 2026, la distinción se centrará en el legado de tres figuras indispensables que supieron esculpir el tejido social con sus propias convicciones. El primero de ellos es Ricardo Escovar Noguera, pintor, escultor de madera y emprendedor en el complejo universo de la diagnóstica médica; una suerte de rara avis de nuestro tiempo que ha logrado expandir la visión empresarial sin traicionar o desplazar el pulso sensible del artista.

El encuentro tendrá también un espacio ritual para el silencio y la memoria agradecida. Se rendirá un homenaje póstumo a Clara Eugenia Charria, psicóloga, poeta y gestora cultural que hizo de la palabra su trinchera más lúcida. A través de la Fundación Mavi y de su entrañable y recordada publicación Agenda Mujer, Charria defendió con terquedad poética la autonomía de las voces femeninas frente a las violencias y los olvidos históricos.

Junto a ellos, el reconocimiento abraza la herencia festiva y pedagógica de Luis Carlos Ochoa. Este maestro guacariceño entendió que la música es, ante todo, un ejercicio de generosidad comunitaria: «no solo hizo música, hizo músicos». Su magisterio y dirección se encuentran en las raíces de agrupaciones que definieron la identidad bailable de la región, tales como La Gran Banda Caleña, La Cali Charanga, Los del Caney y la entrañable propuesta infantil de la Charanguita.

La velada se completará con la presentación de Hugo Candelario y su Bahía Trío, encargados de traer la vibración profunda del Pacífico colombiano al corazón de la ciudad. La cita con estos ejemplos de la constancia se llevará a cabo este miércoles a las 6:30 p. m., en la Fundación Escénica Cali Teatro, ubicada en la Carrera 12 # 4-51, en el tradicional barrio San Antonio. 

La entrada será libre hasta completar el aforo, invitando a la ciudadanía a contagiarse de esa hermosa anomalía cultural de los que se niegan a capitular.